El Arte de la Conversación (1º parte)

El arte de la conversación es una destreza que puede ser desarrollada con facilidad. Es una puerta abierta que nos une, permitiéndonos llenar de belleza un espacio creado especialmente para disfrutar con otras personas.

Comunicar, en su etimología, significa compartir y conversar, nos remite a convivencia, intimidad y familiaridad. Si bien ambas palabras se relacionan con el lenguaje, la conversación tiene connotaciones íntimas mucho más importantes que la mera comunicación. Para transformar una conversación en Arte, necesitamos establecer ciertos límites muy precisos: un lugar y un tiempo compartidos, pero también reglas, atención a las palabras y todo aquello que permita desplegar nuestra creatividad. Hay que saber expresar nuestras ideas con corrección, teniendo en cuenta conceptos como el respeto, la elegancia y el aprecio.


El filósofo Cicerón, algunas tradiciones de la antigüedad, los salones franceses y los cafés británicos de los siglos XVII y XVIII nos legaron la estructura y las reglas de una conversación ingeniosa.

En “de Officiis”, escrito en el 44 a. C., Cicerón codificó, por primera vez, las reglas que debían regir una buena conversación.

En resumen, decía que:

1. Una persona de buenos modales debe dejar que otros hablen.

2. Con respecto al tema, debe mostrar la “debida seriedad” durante las conversaciones serias y alegría durante los temas divertidos.

3. Una persona nunca debe permitir que una conversación revele fallas de carácter: Es necesario evitar el chismorreo.

4. Los temas deben centrarse en los asuntos privados, la política, la teoría y la práctica de las artes; cuando la conversación divague, hay que esforzarse por regresar a esos temas.

5. No hablar de temas que no sean de interés para los demás.

6. Aprender a terminar las conversaciones con tacto.

7. Por encima de todo, nunca perder los estribos ni hablar con ira.


De la sabiduría que nos aporta la tradición judía, nos llegan las siete cualidades que distinguen al sabio. A partir de ellas, podemos extraer interesantes conclusiones para encauzar una conversación provechosa:

1- El sabio nunca toma la palabra delante de quién le supera en sabiduría.

2- Nunca interrumpe a su interlocutor

3- No contesta con precipitación.

4- Hace preguntas precisas y contesta como es debido.

5- Discute las preguntas en el orden en las que fueron formuladas.

6- Si algo no lo sabe, lo reconoce con franqueza.

7-Se inclina ante la verdad

(El necio hace todo lo contrario)


Los salones franceses aportaron reglas sobre la manera en que podían llevarse conversaciones ingeniosas evitando ofender a los demás. En cambio, los cafés británicos aportaron nociones sobre la naturaleza de la conversación informal, destacando que todos necesitamos ser respetados como iguales. Las habilidades básicas de conversación incluían, entre otras, la cortesía (buenos modales) y la alegría. A medida que avanzaba la conversación, el nivel de habilidad también crecía. El humor se volvió importante. Los cafés británicos, por el contrario, se preocupaban más por el estilo.

Seguimos.


Leonardo Golia Vincent


bibliografía:

-Literatura talmúdica.

-Conversation Topics & The Art of Conversation - Gentleman's Gazette http://www.gentlemansgazette.com/conversation-topics-art-conversations/#ixzz2rT5fBfBW

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