top of page

Restauración de una pipa Stanwell con la boquilla agujereada.

En la década de los 40s las grandes producciones de pipas estaban en manos de los productores afincados en el Reino Unido. En 1942 en plena guerra mundial, debido a la escasez de brezo Poul Nielsen comenzó a fabricar pipas de maderas alternativas en Kyringe cerca de Copenhague y así se bautizó su primera marca “Kyringe”. Finalizada la guerra el brezo estaba en mayor disponibilidad y Nielsen empezó a fabricar pipas con esta madera. Su intención era competir con los fabricantes británicos y afinales de la década sus pipas gozaban ya de gran popularidad. Nielsen entonces cambió la marca por “Stanwell”. Posteriormente incluso cambió su apellido por Stanwell [1,2]. Cuando a un fumador se le mencionan las pipas danesas el primer nombre que le viene a la cabeza es el de Stanwell, su fábrica producía pipas en grandes cantidades y de calidad excelente. A mi modo de ver tiene muchos paralelismos con Savinelli en cuanto a su historia evolutiva. Sin embargo, Stanwell es la marca que ha contribuido a generar el estilo propio de las pipas danesas. Este hecho se debe a la relación con Sixten Ivarsson, quien recibió el encargo de diseñar las formas de Stanwell [3]. En 1965 la fábrica se mudó a Borup cerca de Copenhague. Stanwell hoy se fabrica en Italia [1], aunque conserva el estilo de siempre, siendo sin duda una de las grandes firmas del mundo de la pipa.




La restauración de hoy es una vieja Stanwell bastante deteriorada por los años y el uso. La principal lesión estaba en la boquilla con un gran agujero de origen dental. Mi vocación de restaurador hace que rescatar los elementos originales de cualquier objeto sea un reto. Así que me propuse no cambiar la boquilla sino restaurarla. Para ello, trate la boquilla de ebonita (vulcanita) que estaba muy oxidada. La ebonita es caucho vulcanizado y fue inventada en el siglo XIX por Charles Goodyear [4]. El caucho natural es poliisopreno, aunque también se pueden vulcanizar cauchos sintéticos [5]. El proceso de vulcanización hace que contenga entre un 25€ a un 50% de azufre que establece puentes de azufre entre los monómeros estabilizando el caucho, a la vez que lo endurece. La ebonita se deteriora en contacto con el aire, la luz y la humedad. Pero especialmente la luz provoca la aparición de compuesto sulfurados en la superficie responsables del color amarillento de adquiere la ebonita y que la afean.


Traté la boquilla con una solución de hipoclorito sódico que libera cloro que reacciona con los compuestos sulfurados superficiales (en las fotografías se muestra la boquilla ya tratada con la lejía). Posteriormente taladré la boquilla con una broca de diámetro algo superior al tamaño del agujero dental. Torneé una pieza de ebonita del mismo diámetro que el agujero practicado. Encolé en caliente con cola epoxi la pieza torneada que al polimerizar queda absolutamente integrada en la boquilla. Después del limado y lijado para eliminar el sobrante de ebonita practiqué un agujero en la pieza para permitir el paso del humo a su través. La cazoleta fue escariada, desinfectada y limpiada antes del encerado y pulido final. La boquilla finalmente también fue pulida. Al final la pipa lució perfecta.


Luis Vila

111 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comments


bottom of page